10 claves para gestionar la incertidumbre durante la Covid-19

No estamos acostumbrados a vivir con incertidumbre, o al menos con una incertidumbre tan grande como la que vivimos ahora. Y lo cierto es que no nos gusta, porque generalmente queremos sentir que controlamos todo y que somos dueños de nuestro destino, que podemos hacer planes y vivir organizadamente sin tener muchos contratiempos.

La pandemia de la Covid-19 nos ha roto los esquemas y nos ha obligado a vivir más al día. No podemos planear un viaje, ni una boda, ni un evento, ni siquiera podemos asegurar que podamos ir al trabajo mañana… En realidad, nunca pudimos hacerlo, solo que ahora es todo mucho más incierto y eso hace que se tambaleen nuestros cimientos.

Tengamos en cuenta que ese afán que tenemos de controlarlo todo nos da muchas veces una falsa seguridad y nos hace:

–       Creernos intocables
–       Perder de vista lo vulnerables que en realidad somos.
–       Olvidar el valor tan grande que tienen las pequeñas cosas
–       Dejar de disfrutar y de saborear al máximo el momento presente.

En este aprendizaje y este reto que nos ha puesto por delante la Covid-19, los niños tienen mucho que enseñarnos, porque ellos son grandes maestros en vivir el momento y en disfrutar cada instante sin estar pensando en lo que harán mañana, o en el verano o la semana que viene. Os recomiendo que os fijéis mucho en ellos y en su capacidad para vivir Aquí y Ahora.

Os doy ahora unas claves para que niños y mayores podamos gestionar mejor toda esta incertidumbre:

1.     Aceptarla: Estar más abiertos a los cambios y a las sorpresas. Mentalizarnos de que ocurrirán probablemente cosas con las que no contábamos, que no entraban en nuestros planes y con las que tenemos que lidiar (confinamiento sorpresas, cambios en el trabajo, reorganización familiar). Estar de alguna manera preparados mentalmente para afrontar esos contratiempos nos ayudará mucho.

2.     A estas alturas todos los niños han tenido que lidiar ya de una manera o de otra con la incertidumbre que supone el Covid-19. Hablar con ellos de manera clara y sencilla para explicarles lo que sucede es imprescindible para que puedan entender la situación e ir asumiendo los cambios de conducta que implica esta pandemia.

3.     Sin embargo, no es necesario sobreexponerles a las noticias. Realmente no necesitan saber cada pequeño detalle que ocurre y a veces las imágenes de enfermos, hospitales, muertos… e incluso testimonios de gente que lo está pasando verdaderamente mal no hace sino aumentar su ansiedad y su preocupación.  Y no sólo la de ellos, también la nuestra! Así que procuremos no sobreexponernos a tanta información para preservar nuestra salud mental 

4.     Mantengamos una mentalidad positiva. Procuremos salir del bucle del negativismo y la queja que nos supone el agotamiento pandémico y focalicemos nuestro día a día en cosas que podamos hacer. Un confinamiento puede también traernos más tiempo juntos, la oportunidad de aprender cosas nuevas, tener más tiempo para nosotros, etc. Poner el foco en lo positivo y en lo que podemos hacer dentro de todos los límites que ahora tenemos, por poco que sea, siempre ayuda.

5.     Facilitemos la vida social dentro de las posibilidades que existen. Quizás es el momento de dedicar algo más de tiempo digital con los amigos (videollamadas, etc.). No se trata de de un capricho, pensad que es una necesidad tanto para ellos (sobre todo a partir de determinadas edades, 8 o 9 años) como para nosotros.

6.     Intentemos ser creativos en casa y ampliemos nuestras actividades dentro de ella, ahora que pasamos tanto tiempo dentro. Abridles más posibilidades de hobbies y pasatiempos, como empezar a tocar algún instrumento (hay cursos online fantásticos), cocinar, juegos de mesa, costura, manualidades, etc. ¡Hay mil posibilidades!

7.     Cuidarse y cuidar a los demás. Cosas tan básicas como descansar, comer de forma saludable, hacer ejercicio y cuidar nuestra estado emocional y mental nos pueden ayudar mucho. Es necesario encontrar un ratito todos los días para hacer las cosas que más nos gustan: ya sea escuchar música, dibujar, cocinar, etc. Nos ayudará a relajarnos, a descansar la mente y alejarnos de la ansiedad que nos puede llegar a generar toda esta situación.

8.     Priorizar: es cierto que podemos llegar a sentir que no llegamos a todo, y más ahora que no podemos contar con ayuda de abuelos y otras personas. Priorizar es la clave: no todo es igual de urgente y de importante. Tener claras nuestras prioridades nos ayudará mucho.

9.     Colaborar con los demás: La solidaridad, el apoyo mutuo, el compañerismo y la colaboración nos ayudará a lidiar mucho mejor con esta situación y a sentirnos mejor. Todos tenemos cerca a gente que lo puede estar pasando realmente mal. Preguntarnos ¿qué puedo hacer yo para aliviarlo? …Por pequeño que sea nuestro gesto o nuestro detalle, todo suma!

10.  Y ya por último, seamos realistas y no nos exijamos demasiado. En esta etapa procuremos ser más flexibles y relajar algunas medidas por el bien de todos. Se trata de que podamos encontrar un equilibrio que nos permita salir de esta situación lo mejor posible.

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Tenéis otras claves para gestionar la incertidumbre en tiempos de pandemia?

Dejadme todos vuestros comentarios aquí abajo o en Instagram @desarrollodeltalento

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Talent Cards: cómo utilizarlas en casa


Son muchas las preguntas sobre las TALENT CARDS que me habéis ido haciendo desde que vieron la luz hace ya un añito. En este video os explico cuál fue su origen, qué me llevó a crearlas y cuál fue mi principal motivación. Además, os resuelvo algunas de las cuestiones que me planteáis habitualmente y os explico cómo utilizarlas en casa.

Espero que el video os aclare muchas dudas y cualquier cosa ya sabéis que estoy a vuestra disposición 🙂

Me encantará también que aquellos que ya las habéis probado me dejéis vuestros comentarios aquí abajo en el blog o a través de las redes sociales, no sabéis lo importante que es para mi vuestro feedback.

Y como siempre, no dejéis de suscribiros al canal y si pensáis que este vídeo puede ser útil para otras personas no dejéis de compartirlo. Mil gracias a todos.

Os dejo con el vídeo:

 

 

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Mejorar la comunicación con nuestros hijos: los «abrepuertas»


¿Por qué ocurre que conforme pasa el tiempo los hijos dejan de confiar en los padres para contarles sus problemas? ¿Por qué pasa esto? ¿Y qué es lo que hace que incluso prefieran muchas veces hablar con un profesional antes que con ellos? ¿Por qué se va perdiendo con el tiempo esa relación de confianza entre padres e hijos? Esto es lo que analizó y estudió Thomas Gordon, psicólogo y autor que popularizó el término de la escucha activa. Hoy os traigo en este vídeo un recurso que nos explica este autor para evitar que nos ocurra esto. Se trata de un recurso que él llama «los abrepuertas»,  que no hace sino invitarles a que nos cuenten más y  evita que se sientan juzgados, atacados o incluso inaceptados. Ojalá que os sea útil y que os sirva de ayuda y de inspiración 🙂     Contadme si pensáis que os puede ser útil, ya sea en un comentario aquí abajo o en redes,  y si tenéis otros recursos o reflexiones para evitar que se vaya perdiendo la confianza entre padres e hijos 🙂 Y no dejéis de subscribiros a mi canal de youtube si pensáis que os pueden ser útiles más vídeos de este tipo!!! Graciasss   [addtoany]   Os puede interesar:

Cómo mejorar la comunicación en la familia

Talentina y la comunicación en casa

Creo que este es un tema del que no se suele hablar mucho, o al menos esa es mi impresión. Cómo nos relacionamos en casa entre padres e hijos. Ni qué decir tiene que el ritmo de la vida cotidiana no suele dejarnos demasiado tiempo para compartir juntos..

¿Cuántas son las familias que ven a sus hijos de 17.00 de la tarde a 21.00 de la noche? O aún menos, si es que los niños tienen alguna extraescolar entre medias.

Esas 4 horitas que tenemos juntos no son sólo para charlar, disfrutar y ponernos al día de todas nuestras cosas, si no que por el medio hay deberes que hacer, duchas, cenas, etc etc.

Además, ese tiempo tan corto que estamos juntos es en el que ya estamos cansados de todo el dia, los padres y también los hijos.

Y al final, la vida va pasando, y el tiempo se nos va escurriendo entre los dedos sin darnos cuenta. Los niños van creciendo y poco a poco van dejando de ser tan niños…

Por eso me parece importante abordar dos temas con respecto a esto:

Mejorar la comunicación en casa

1.       Cómo “arañar” tiempo para poder disfrutar juntos:

a.       Intentad madrugar 10 o 15 minutos más para poder pasar 20 o 25 minutos desayunando sin prisas. Os aseguro que merece la pena. En ese ratito nos contamos lo que hemos soñado esa noche, hablamos de las cosas que tenemos por delante en el día y nos vamos despertando y espabilando de una manera más amable para empezar el día con buen pie!

b.      El trayecto al cole también es un buen momento para compartir juntos. Si vamos caminando podemos ir charlando tranquilamente. Nosotros vamos en coche y compartimos también un ratito agradable escuchando nuestro programa de radio favorito de las mañanas que siempre nos saca una sonrisa y que nos propone temas de conversación chulos para ponernos las pilas y empezar la mañana riendo (Buenos días Javi y Mar, si vais en coche al cole os lo recomiendo… mis hijos en cuanto se suben ya me lo están pidiendo)… ¿alguien más por aquí que tenga esta costumbre?

c.       Procurad hacer alguna actividad o juego juntos al llegar a casa. Os confieso que ahora con la peque esta es la parte más complicada porque suelo estar sola con los tres y con un añito que tiene me exige plena dedicación… pero lo ideal es poder sacar tiempo para hacer alguna manualidad juntos,  jugar a algún juego de mesa o simplemente sentarnos a escuchar una canción o a contarnos algo que nos haya pasado durante el día. Intentar dedicarnos ese ratito es fundamental para “hacer familia” y no sólo compartir un espacio!

d.     No sobrecargar las tardes con extraescolares. Esto daría para otro post, pero me parece esencial seleccionarlas muy bien para que pongan foco en algo y no sea un ir y venir de actividades sin sentido. Tener un tiempo para estar juntos me parece la mejor extraescolar del mundo y lo digo en serio!…   a fin de cuentas son ya muchas las horas que pasan en el cole haciendo un montón de cosas…

e.      Durante la cena es otro momento de reunión familiar. Procurad que sea un rato agradable para compartir cosas que nos han pasado durante el día, para hacer pequeños juegos, acertijos, etc… Que no sea un momento de estrés de «cómete eso ya» sino un momento chulo todos juntos antes de irnos a dormir!

f.      Mis hijos mayores ya leen solos pero a veces todavía nos reunimos antes de dormir para leer. Que lea uno de nosotros y comentar y compartir lo que leemos. Otro momento para disfrutar 🙂

2.       Cómo hacer que ese tiempo juntos sea tiempo en el que disfrutemos y en el que fortalezcamos nuestro vínculo afectivo y no un tiempo en el que sólo gestionemos peleas, riñas y demás:

a.       Aprovechar el poquito tiempo que tenemos para que sea tiempo de charla, de risas, de buen rollo… es verdad, se dice fácil pero a veces no lo es… depende en parte de nosotros, de cómo lo gestionemos así que es importante tener presente que los gritos, los castigos y amenazas no suelen ayudar mucho.

b.      Limitar mucho el tiempo con pantallas y reservar momentos en los que no tengamos tecnología a nuestra disposición. Los desayunos, las cenas, los ratos que compartamos juntos que sean con los cinco sentidos y no con la vista puesta en el móvil…  Saber gestionar esto me parece muy importante hoy en día porque el móvil nos permite tener tanta información y entretenimiento en la mano que a veces es una tentación muy grande, y si estamos pendientes del móvil es mucho más fácil ponernos nerviosos e impacientarnos más con los peques.

c.       Cuidar mucho el lenguaje. Las palabras tienen mucho poder y en los niños más. Intentad siempre que la comunicación sea más positiva que negativa y que las palabras y las frases que les decimos con mucha frecuencia sean desde el cariño. Los gritos no ayudan. No nos van a hacer más caso porque lo digamos gritando. Podemos ser firmes sin perder la paciencia (a veces no es fácil pero se puede).

d.      Fomentar el diálogo y el debate en familia, que no sólo hablemos de las cosas de siempre sino que pongamos sobre la mesa temas de conversación interesantes para compartir en familia.  El juego que he ideado, las Talent Cards, tiene esta finalidad. Nos propone temas de conversación interesantes para conocernos mejor, compartir nuestros valores con nuestros hijos y conectar con ellos, para hablar de sentimientos y emociones y para desarrollar la imaginación. No es imprescindible utilizar esta herramienta pero recordad que es bueno intentar salirnos de las preguntas de siempre.

e.      Hacer una Asamblea en casa si hay algún problema que merezca más atención también es una buena opción!! Ahí se puede hablar con calma de las cosas, desde la lejanía de la vorágine del día a día. Se puede reflexionar un poquito más y todos podemos opinar y expresarnos…

Es cierto que no todos los días tenemos el mismo tiempo y no siempre es tan sencillo!. A veces es inevitable que haya momentos de estrés porque hay que llegar a la hora al cole, o al pediatra, porque ha habido alguna extraescolar por el medio y no hay tiempo para contarnos cosas.

Para esos momentos de estrés en los que alguno de tus hijos quiere contarte algo importante quiero dejaros un truco que hacemos en casa. Lo leí una vez por internet y me encantó y ahora lo aplicamos nosotros. Os lo dejo para acabar este post:

Tenemos una palabra mágica que usamos en esos momentos en los que no puedo escuchar y atender a lo que dicen como se merecen. La nuestra es SUPERDÍA y cuando yo la digo significa que el que me quiere contar eso tiene que retenerlo bien en su memoria y contármelo más tarde. De hecho yo suelo decir: superdía coche, o superdía cena, o superdía paseo… que significa que no le puedo atender en ese momento porque  me es imposible pero que cuando estemos más tranquilos en el coche, en la cena o en el paseo espero que me lo cuente con todo lujo de detalles y entonces yo seré toda oídos 🙂

Me parece un pacto precioso, porque el mensaje que le enviamos al niño es que lo que tiene que contarnos es verdaderamente importante para nosotros.

¿Qué os parece este truco? ¿Tenéis vosotros alguno más para mejorar la comunicación en la familia?

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13 ideas para aumentar la autoestima de los niños

Todos podemos desarrollar las inteligencias múltiples

Todos sabemos lo importante que es que nuestros hijos tengan una buena autoestima, un buen concepto de sí mismos que les permita afrontar la vida y sus desafíos con confianza y seguridad.

Aquí os doy algunas ideas para reforzarla:

  1. Abrázale, hazle cosquillas, cómele a besos y dile cuánto le quieres CADA DÍA. La base de una buena autoestima está en sentirse queridos, es así como fortalecemos su CONFIANZA en sí mismos. Sin AMOR no habrá autoestima alta, es lo más ESENCIAL.
  2. Escúchale con atención cuando te cuente algo (y no mientras miras el móvil). Agáchate para estar a su altura si es necesario, así será más sencillo establecer una comunicación visual y le estarás demostrando que lo que quiere contarte también es importante para ti.
  3. Dale responsabilidades. A medida que el niñ@ va creciendo podemos ir dándole más responsabilidades en casa. Desde tirar su ropa sucia al cubo correspondiente hasta llevar su plato y vaso al lavavajillas, recoger su cuarto, hacer su cama, poner la mesa, bajar a por el pan, etc… No hay mejor receta para aumentar su autoestima que dejar que cada vez haga más cosas por sí mism@ y sea más autónomo.
  4. Estimúlale para que tome decisiones por sí mism@ y dale valor a su opinión ¿Prefieres ir al parque o quedarte en casa haciendo manualidades? ¿Prefieres pintar o jugar con la plastilina?… ¿A qué extraescolar te gustaría apuntarte este año?… Vete poco a poco dándole más margen para que decida. Puede participar en la decoración de su habitación o en la elección de su ropa, dejad que vaya desarrollando su personalidad…
  5. Dale la oportunidad de resolver problemas. Que se le rompe un juguete, dile que te dé ideas para arreglarlo… Que se te cae un pendiente en el baño, déjale que te ayude a encontrarlo…Que se te estropea el lavavajillas déjale que te ayude a lavar los platos ese día… Dale libertad para que tome riesgos (sobre todo cuando van creciendo, que sepan que no necesitan nuestra constante aprobación, que ellos son capaces de tomar sus decisiones). Haz Asambleas en casa de cuando en cuando para solucionar determinados problemas del día a día y escucha su opinión de cómo solucionarlos. Es importante que se sienta implicado en la solución.
  6. Proponle RETOS O PROYECTOS conectados con sus hobbies e intereses que se puedan dividir en pequeñas tareas y que les haga ser constantes en algo y luego sientan la satisfacción de haberlo conseguido. Si le gustan las construcciones ¿qué tal intentar hacer una pirámide? primero puede ser tumbada, luego de pie y luego tridimensional. Si le gustan las manualidades podéis escoger algún proyecto difícil e ir trabajando a ratitos hasta conseguir hacerlo. Mi hija está ahora aprendiendo a tejer con agujas, y está entusiasmada con la idea de hacer una bufanda para su hermana!
  7. Nunca te burles de él o ella si se atreve a mostrarte algo nuevo que ha hecho, puede ser un baile, un dibujo, una construcción, etc.… Puede que para ti sea una tontería pero si él te lo quiere enseñar es porque piensa que ha hecho algo importante, así que no te rías o conseguirás que la próxima vez se lo quede para él solit@.Tómale en serio.
  8. No le compares con otros niños o hermanos. Cada persona es única. Eso sólo conseguirá hacerle daño y no contribuirá a motivarle, sino más bien al contrario.
  9. No le etiquetes. Destierra el “eres un vago” “eres un torpe” y cosas por el estilo… Su actitud siempre puede hacer que cambie, así que házselo saber. Y no sólo no le digas a él esa serie de cosas sino que intenta no decir ese tipo de comentarios acerca de él ante familiares o amigos, aunque no lo creas, lo escuchan todo!
  10. Anímale a probar cosas nuevas. Cuantas más cosas nuevas pruebe, más seguro se irá sintiendo en distintos ámbitos (deportes, manualidades, libros, etc.)
  11. Que sepa que el error forma parte del aprendizaje. Y para demostrárselo nada como nuestro ejemplo: cuando nos equivoquemos nosotros, tratarnos bien y sacar un análisis positivo, ¿este error, qué me enseña?. También es importante pedirles perdón si nos hemos equivocado con ellos. Y si es necesario corregirles, hacerlo siempre de una forma constructiva y a ser posible en solitario, evitando hacerlo delante de los demás.
  12. Enséñales a reconocer sus éxitos y a darles valor. Valorar el esfuerzo y no el resultado (esto es muy importante). Proyectar una imagen positiva de nosotros se hace a través de las experiencias positivas. Así que dale valor sobre todo al proceso (esfuerzo, etc.). Valora sus actitudes y comportamientos positivos.
  13. Fomentar sus relaciones sociales y amistades, también ayudará a que se sienta querido y a que su autoestima vaya creciendo.

Y vosotros ¿tenéis más ideas para conseguir que nuestros hijos crezcan con una buena autoestima? Soy toda oídos 🙂

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Talent Cards: conversaciones, emociones y creatividad en familia

Visita la tienda de Talentina

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¡Y por fin ha llegado el día! Por fin puedo ya presentaros el primer producto de Talentina, las TALENT CARDS. Un juego hecho con muchísimo cariño para que lo disfrutéis en familia.

Hoy quiero presentarle al mundo mi propuesta y gritar alto y fuerte que ¡creo en ella! y en su poder para mejorar la relación con nuestros hijos.

Un sueño que nace de la inquietud de pasar más tiempo de calidad en familia, sin prisas y sin pantallas, de la necesidad de hablar de emociones, de conocernos mejor y de desarrollar la imaginación juntos, mientras nos reímos y disfrutamos. 

Ojalá que mi sueño logre contagiaros a todos y llevar a vuestras casas tanta felicidad como ha traído a la mía 🙂

Dicho esto, paso a explicaros más en detalle en qué consisten las Talent Cards, un mismo juego con 3 versiones diferentes:

  • TALENT CARDS, CONVERSA: un juego para mejorar la comunicación en casa. Talentina nos propone 40 temas de conversación interesantes para compartir tiempo y valores con nuestros hijos. Para hablar de cosas de las que de otra manera quizás no hablaríamos y salirnos de las recurrentes preguntas de siempre. Os sorprenderán algunas de ellas y veréis que muchas os dan pie a hablar de temas que tienen bastante miga. Un juego pensado para que podamos «conectar» con nuestros hijos, compartir nuestros valores con ellos y ¡conocernos mejor!.

Juego para conversar en familia

  • TALENT CARDS, EMOCIÓNATE: un juego para desarrollar la inteligencia emocional. Talentina nos  propone 40 preguntas abiertas para hablar de emociones con nuestros hijos, ampliar su vocabulario emocional y reforzar el vínculo afectivo entre padres e hijos. Os confieso que ¡me encanta cómo ha quedado este juego!. He intentado abarcar en él un amplio abanico de emociones y dar pie a que salgan temas super chulos “emocionalmente” hablando. De vosotros dependerá también el jugo que le queráis sacar, pero os prometo que os va a dar mucho juego.

Juego para hablar de emociones en familia

  • TALENT CARDS, IMAGINA: un juego para potenciar la imaginación en familia. Talentina nos propone 40 preguntas y situaciones para imaginar sin límites y dar pie a expresar nuestras ideas, nuestras ocurrencias, nuestros sueños, etc. Este es el juego con el que más me he divertido haciéndolo y con el que más nos hemos reído… Imaginar es algo taaaan potente con niños… y el intercambiar ocurrencias en familia UNE mucho, os lo prometo! 🙂

Juego para potenciar la imaginación en familia

El juego (cualquiera de los tres) apenas ocupa espacio así que lo bueno es que se puede llevar a cualquier sitio y sacar en cualquier momento: en un viaje, mientras esperamos en el médico, en las cenas, en los desayunos, mientras esperamos a que el hermanit@ salga de esa extraescolar, en esa cola interminable, etc.

Y en cuanto al diseño… ¿qué os voy a decir yo de Talentina? Que cada día me gusta más! y que este es su primer producto, pero que espero que vengan muchos más detrás!!!

Quiero agradecerle a mi marido que siempre haya creído en mí y en mi proyecto y también a mis hijos, que tengo que deciros que incluso me ayudaron a pensar en algunas de las preguntas del juego, en un braimstorming… Eso se llama “trabajo en equipo”.

Se lo dedico a todos ellos, para que nunca dejemos de comunicarnos, de expresar nuestras emociones, nuestros sueños, nuestras inquietudes y valores…  

Espero que lo disfrutéis taaaaanto como lo hemos disfrutado en casa.

Deciros también que sólo se vende en la tienda de Talentina (abajo tenéis enlace directo a cada uno de los productos) y de momento se sirve a España peninsular. Si tenéis alguna duda podéis contactarme a info@desarrollodeltalento.com

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Cómo hablar con nuestros hijos

Cómo hablar con nuestros hijos

Hoy os traigo un vídeo que invita a la reflexión desde la siguiente pregunta ¿qué pasaría si habláramos con otros adultos igual que hablamos con nuestros hijos?

Verlo me ha hecho pensar en lo ridículos que resultamos a veces los padres vistos desde fuera. Sí, es obvio que no es lo mismo hablar con una amiga que tener que educar a un niño, imagino que en eso estamos todos de acuerdo, pero… ¿de verdad es necesario hablarles en ese tono tan arrogante o soberbio? ¿No resultaríamos muy maleducados e irrespetuosos si habláramos así con otro adulto? ¿Por qué lo hacemos entonces con nuestros hijos que es lo que más queremos?

Quizás a veces, de una manera inconsciente, tendemos a reproducir frases, tonos o comportamientos que nuestros mayores utilizaban con nosotros cuando éramos pequeños sin cuestionarlos ni un segundo…

Sin embargo, creo que vale la pena revisarlos y reflexionar acerca de cómo podemos EDUCAR sin caer en esos mismos errores… y es que la firmeza no se obtiene siendo más “bordes” o más cortantes, más al contrario, se obtiene mediante la argumentación y la explicación pausada de las cosas. Si los niños entienden por qué las hacemos de una determinada manera, será mucho más fácil que reproduzcan el comportamiento que tratamos de inculcarles… sin olvidar siempre, lo más importante, nuestro EJEMPLO!

Por eso os dejo este vídeo, porque vale la pena la reflexión,  y quizás haga que al menos por un día (ojalá que sean muchos más!) hagamos el esfuerzo de hablarles como se merecen 😉

¿Qué opináis vosotr@s?

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7 recursos para ayudar a nuestros hijos a regular sus emociones.

Cosas que he aprendido con mi tercer hijo

No cabe duda de que las emociones condicionan y forman parte importante de nuestras vidas. Podemos definir la emoción como una respuesta subjetiva ante una situación que provoca un cambio en nuestro estado y nos prepara la acción.

Todos las sentimos y todas cumplen una función, nos dan señales de si las cosas van o no bien, vigilan el estado de nuestras relaciones y nos preparan para actuar de una manera u otra.

Las emociones en sí son positivas, cumplen una función, lo que puede llegar a ser negativa es nuestra reacción o comportamiento al sentirlas y ahí es donde podemos intervenir para regularlas y elegir así de manera consciente cómo queremos comportarnos.

Hoy quiero detenerme en explicaros algunos recursos o estrategias para ayudar a nuestros hijos a hacerlo. Son algunos ejemplos aunque hay muchos más:

·         El SEMÁFORO: seguramente muchos de vosotros habréis oído hablar de esta técnica porque es bastante conocida. Consiste en explicarle al niño  que cuando sienta que alguna emoción (principalmente el enfado, la ira, la indignación…) le hace perder el control, realice los siguientes pasos:

o   Rojo: significa STOP! detente, párate antes de actuar. Se puede representar  poniendo los brazos en cruz sobre el pecho. Tómate unos segundos o si es posible unos minutos para desconectar, date un paseo si puedes para evitar que tu primer impulso saque lo peor de ti.

o   Amarillo: En esta fase debes respirar bien hondo (inspirar y espirar varias veces) para pensar con claridad y cuando ya estés más tranquilo, responder a las preguntas ¿qué ha ocurrido? ¿cómo me siento?

o   Verde: en esta fase debemos centrarnos en buscar una solución ¿qué puedo hacer para solucionarlo? ¿puedo hacerlo solo o debo pedir ayuda?

Pienso que es una técnica muy sencilla que se puede enseñar y entrenar desde pequeñitos y que poniéndola en práctica a menudo les puede venir muy bien en esos momentos de ira.  Por cierto, que no sólo sirve para los peques, los mayores también podemos ponerla en práctica 😉

·         LOS CUENTOS: uno de mis recursos favoritos. A veces nos empeñamos en intentar razonar con los peques cuando están en pleno “estallido emocional” y no suele ser el mejor momento para explicarles las cosas… Los niños a fin de cuentas son como nosotros, a nadie le gusta sentirse “atacado”, así que si en vez de reñirle delante de todo el mundo cuando por ejemplo pega a otro niño en el parque, simplemente le apartamos y esa noche en casa a la hora del cuento, ya tranquilos, reflejamos esa idéntica situación en un cuento, con otros personajes, la cosa cambia ¿y sabéis por qué? Porque el que pega y el que lo ha hecho mal ya no es él sino el personaje del cuento.  Esto le permitirá ver la situación desde la distancia, las emociones se quedarán a un lado y le será mucho más fácil comprender el mensaje: “No se pega a nadie, igual que no nos gusta que nadie nos pegue”. Así conseguimos que el niño no se cierre en banda a hablar del tema y no se bloquee sintiéndose juzgado… podemos conversar tranquilamente con él sobre por qué no hay que pegar, acerca de cómo se siente el niño al que han pegado, preguntarle y reflexionar juntos acerca de este hecho, etc.

·         APRENDER A RELAJARNOS: creo que todos deberíamos aprender técnicas de relajación desde pequeños, el  yoga se empieza ya a dar en algunos colegios, al menos como extraescolar… Aprender a respirar y a hacerlo de una manera que nos permita conectar con nosotros mismos, aquí y ahora, y olvidarnos por un momento de las preocupaciones y los problemas creo que es básico para tener una vida saludable. En casa podemos darles algunas pautas sencillas: aprender a “inspirar” y a “espirar”, en tono suave y rítmico. En Internet podréis consultar muchos ejercicios de relajación para niños que podéis practicar con ellos cada cierto tiempo. Os aconsejo ponerles música relajante de fondo que siempre ayuda.

·         RINCÓN EMOCIONAL: puede ser un rincón de casa o simplemente una caja de cartón que adornemos con los niños. Será el lugar en el que todos podemos expresar nuestras emociones libremente. Y lo podremos hacer mediante mensajes o dibujos (si es muy pequeño podrá poner simplemente una pegatina sonriendo, enfadado, con miedo, etc.). Es importante que vean que los mayores también lo usamos porque así se animarán a hacerlo ellos. Puede suponer un desahogo en un determinado momento y una manera de hacer salir esa rabia o esa sensación de miedo o de enfado… Al final del día si hay algo en la caja podemos revisarlo con ellos y hablar del tema.

·         ASAMBLEA: también podemos convocar una asamblea en casa cada cierto tiempo (sobre todo cuando hay algún problema que queramos resolver) donde el niño pueda expresar sus emociones y nosotros también. Será un espacio de reflexión sobre uno o varios temas concretos y se trata de que podamos hablar de cómo nos sentimos cuando ocurren determinadas cosas (ejemplo: cuando no recoges la habitación me siento muy enfadada, etc.). Si el niño ve cómo nosotros expresamos nuestra emoción, él también se sentirá libre para hacerlo (ejpl: cuando me repites muchas veces las cosas me siento agobiad@ o, es que siento que no tengo apenas tiempo para jugar, etc…). Este tipo de recursos ayudarán a normalizar la comunicación emocional en casa, aumentará la autoestima de los niños al sentirse escuchados e incrementará el vínculo afectivo entre todos los miembros de la familia.

·         JUGAR A DESENFADARNOS: Teatralizar con ellos situaciones cotidianas de conflicto y buscar juntos soluciones a esas situaciones también es un buen recurso… Es importante que el niño participe activamente en las ideas de resolución de ese conflicto aunque luego le ayudemos a diferenciar lo que se puede hacer de lo que no…

·         LA MÚSICA: es increíble el poder que tiene la música para cambiar el chip en estados de “bloqueo” y mejorar nuestro estado de ánimo. Obviamente unas veces costará más y otras veces costará menos pero suele ser un elemento muy positivo que nos ayudará!

Y vosotr@s ¿qué otros recursos utilizáis para regular las emociones? Soy todo oídos 😉

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8 recursos para educar niños felices


Cada uno de nosotros tenemos una predisposición innata o natural a ser más optimistas o más pesimistas. Sin embargo, esta predisposición no es inalterable… Se puede entrenar el pensamiento positivo, se puede entrenar el poner el foco en las soluciones, en las oportunidades y en lado bueno de las cosas; en vez de en los problemas, en las dificultades y en los inconvenientes.

Según los expertos los factores externos sólo predicen un 10% de nuestra felicidad a largo plazo, el otro 90% depende de cómo nosotros nos enfrentamos a esos factores externos, y ahí es donde podemos intervenir los padres, para hacer que nuestros hijos tengan recursos suficientes para enfrentarse a la vida “en positivo”.  En este sentido, os propongo algunas ideas/recursos, etc. para entrenar este pensamiento positivo en nuestros peques:

Talentina y el pensamiento positivo

  1. ¡Hoy hace un día maravilloso! Me encanta despertar a mis chiquitines de esta forma, da igual que llueva, que truene, que haya dormido poco o nada… Me gusta que sea la primera frase que escuchan en el día porque solamente por tener la oportunidad de vivirlo ya lo es… quizás ahora que son tan pequeños no le den importancia a esta frase pero estoy convencida de que con el tiempo esa manera de ver el nuevo día irá dejando un poso en ellos que les invitará a pensar que así es, que cada día, por el simplemente de serlo, ya es MARAVILLOSO.
  2. Valorar: mientras vamos en el coche de camino al cole me gusta recordarles la SUERTE tan grande que tienen de poder ir al cole o a la guarde a jugar, a aprender muchas cosas, a estar con sus amiguitos, etc. Mi niña que tiene 4 años se sorprende muchísimo cuando le digo que no todos los niños pueden hacerlo… muchos tienen que andar kilómetros a pie para poder ir al cole y nosotros en unos minutos en el coche llegamos a clase…Enseñarles a apreciar lo que tienen, a valorarlo, y a que se den cuenta de su suerte es la mejor vacuna contra el egoísmo…
  3. Disfrutar de cada instante y enseñarles que la VIDA se compone de MOMENTOS y no de cosas…. reírnos con ellos, jugar, cantar canciones… saborear y exprimir cada minuto del día intentando que no padezcan nuestro «estrés» y nuestras prisas.
  4. Dar gracias: al final del día dedicamos siempre unos minutos a hacer un repaso de lo que nos ha pasado y sobre todo nos fijamos en las cosas buenas y damos las gracias por ellas. Siempre, todos los días, hay cosas buenas…sólo debemos fijarnos bien y poner el foco en ellas en vez de en las cosas que no han sido tan agradables… VALORAR y AGRADECER están directamente vinculados con el sentido positivo de la vida ¿por qué no practicarlo entonces desde pequeños?
  5. Implicarles desde pequeños en actividades solidarias. Que vean que el mundo no siempre es color de rosa pero que siempre se puede hacer algo para cambiarlo… Está demostrado que ayudar a personas de nuestro entorno (familiares, amigos, compañeros, etc.) genera satisfacción y sensación de felicidad.
  6. Animarles y ayudarles a cultivar sus propios proyectos, sus sueños, aquello que les gusta hacer… es muy importante dejarles tiempo y espacio para sus hobbies, para que hagan aquello que de verdad les llena…
  7. Intentad habladles siempre en positivo, usando más el SÍ que el NO, poniendo el ACENTO EN LO QUE HAY QUE HACER en vez de en lo que hay que evitar… Eso hará que a la larga ellos también lo hagan…
  8. Por último, pero no menos importante:
  • Recordad que el cariño y el amor son la base de cualquier aprendizaje
  • Dadles mucha confianza en ellos mismos, que sepan que si quieren y se esfuerzan siempre PUEDEN
  • Y no olvidar que nosotros somos su mejor referencia, si queremos que tengan un sentido positivo de la vida deberemos empezar por encontrarlo y practicarlo nosotros mismos.

Si tratamos de establecer estos hábitos en los niños desde que son pequeños estoy segura de que serán más felices ¿Y a ti? ¿Qué otros hábitos se te ocurren para contagiar a nuestros peques del espíritu positivo de la vida?

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6 actividades para despertar la conciencia emocional en los niños

Enseñar a nuestros hijos a gestionar emociones

Identificar, conocer y poner nombre a las emociones es el primer paso que los niños necesitan dar hacia una educación emocional. Más adelante podrán empezar a regularlas y a controlarlas pero el primer paso es, sin duda, conocerlas y entender que todos las tenemos, unos las exteriorizamos de una manera y otros de otra, pero son una parte fundamental de nuestra vida.

Para llevar adelante esta tarea os quiero proponer 6 actividades que pueden ayudaros a trabajar esta primera fase de educación emocional en casa mientras os divertís con vuestros peques. No olvidéis que la mejor forma de aprender, siempre, es jugando y divirtiéndonos:

¡VAMOS A DIBUJAR CARAS!

Le proponemos al niñ@ dibujar expresiones faciales de las emociones básicas:

  • Alegría
  • Tristeza
  • Miedo
  • Rabia
  • Sorpresa
  • Vergüenza

Se trata de dibujar en una hoja unas caras que reflejen las distintas emociones. Antes de empezar a dibujar podemos aprovechar a hablar de qué se siente cuando nos sentimos de esa manera (con miedo, o rabia, alegres o tristes…). Nos servirá también para pensar cómo ponemos la cara cuando sentimos esas emociones (la postura de la boca, de los ojos, si hay o no lágrimas, rojez en las mejillas, etc…)… Le podemos hacer preguntas para que él llegue a sus conclusiones y luego lo plasme en el papel. Una vez hechos los dibujos el niñ@ puede enseñárselos a otras personas para ver si identifican las distintas emociones en las caras.

Este juego nos servirá para hablar de las emociones con el niño, para que aprenda a diferenciarlas, a ponerles nombres y para que empiece a entender que todas las personas sentimos esas emociones en algún momento.

¿Y TÚ? ¿CÓMO TE SENTIRÍAS?

Le proponemos distintas situaciones y el niño deberá decir cómo se sentiría en esa situación o cómo se sentirá la persona que la viva:

  • La profe te dice lo bien que has hecho una actividad delante de toda la clase
  • Te peleas con un amiguito
  • Vas en bici y te caes
  • Tu abuela/o te va a buscar al cole
  • Otro niño te quita tu balón
  • No puedes ir de excursión porque te has puesto enfermo
  • Podéis añadir todas las situaciones que se os ocurran!!

MINICUENTO INFANTIL:

Planteamos una situación (un minicuento) que dé lugar a hablar de las emociones y al debate. Distanciarse de las historias siempre les ayuda a comprender mejor las situaciones y a ponerse en el lugar de otras personas:

  • Ejemplo: están todos los niños jugando en el recreo a la zapatilla por detrás, de pronto llega otro niño (Jorge) y los demás niños no le dejan jugar porque dicen que ya son muchos. Le dicen que se vaya a otro sitio, que no puede jugar…
  • ¿Cómo se sentirá Jorge?
  • ¿Cuál será su expresión?
  • ¿Cómo se sentirán los demás niños?
  • Otro ejemplo: en una carrera vamos ganando y en el último momento nos caemos. ¿Cómo nos sentiremos? ¿Y si quedamos el último?

Poniendo COLOR y FORMA a la EMOCIÓN:

¡Jugamos a ponerle colores y características a las emociones!

  • ¿De qué color te imaginas la rabia? ¿a qué huele? ¿a qué sabe? ¿cómo es su textura? ¿y su forma?
  • ¿Y la tristeza?
  • ¿La alegría?
  • ¿Y el miedo? ¿La sorpresa?
  • Dejemos volar nuestra imaginación y echémonos unas risas con ellos…todo puede valer…  después, manos a la obra y ¡a dibujarlas!… a ver qué es lo que sale…

EL ESCONDITE DE LAS EMOCIONES:

Les planteamos diversas expresiones y jugamos a descubrir qué emoción se puede esconder detrás:

  • Lo he pasado genial, nunca olvidaré este día
  • ¡Hala! ¿Cómo no se me había ocurrido antes?
  • Siento mucho haberte hecho daño
  • ¡No voy a jugar más con él!
  • ¡Qué daño!
  • Pobre niño, me da pena
  • ¡Socorro! ¡Ayuda!
  • Y todas aquellas expresiones que se os ocurran para contextualizar las emociones…

¿CÓMO REACCIONA CADA PERSONA?

¿Qué haces cuando sientes estas emociones? ¿cómo reaccionas? Es importante reflexionar sobre ésto con el niño para que se dé cuenta de que ante una misma emoción cada uno puede tener reacciones distintas. En esta primera fase no se trata de juzgarlas, simplemente de entender que cada persona reacciona de una manera… Para ejemplificarlo podemos hacerles ver que nosotros reaccionamos de manera distinta a como ellos lo hacen o poner el ejemplo de otras personas cercanas:

  • Mucha alegría: saltar, reír, contarlo a otros, etc.
  • Tristeza: llorar, contárselo a papá o mamá, quedarse solo, estar pensativo, coger mi peluche preferido, etc.
  • Sorpresa: comunicárselo a los demás, quedarse quieto, saltar, poner las manos en la cabeza, etc.…
  • Miedo: huir, llorar, correr, gritar, quedarse inmóvil, etc.
  • Rabia: gritar, insultar, pegar, contenerse, ir a un rincón sólo hasta que se me pase, contárselo a la profe o a los papis, etc.

Espero que estos juegos os sirvan de ayuda. Si te ha gustado el post ¡compártelo!

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