Por qué celebrar Acción de Gracias

Enseñar el valor del agradecimiento
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El Día de Acción de Gracias se celebra en los Estados Unidos el último jueves de Noviembre. Se trata de una fiesta nacional para pasar en familia. El país entero se paraliza, para que os hagáis una idea es el día de más tráfico aéreo de todo el año. La gente vuelve a sus lugares de origen para estar con los suyos.

Ese día la tradición marca cenar todos juntos y el pavo es el plato estrella de todas las cocinas, eso sí, con diferentes salsas y guarniciones. También el pastel de calabaza es muy típico ese día. Aquí os dejo un menú completito por si os animáis a hacerlo.

Lo cierto es que nunca se me había pasado por la cabeza celebrarlo. Sin embargo, este año nos vamos a animar. ¿Qué por qué?. Ahí van nuestras razones:

  • Porque me parece una idea fantástica tener un día especial para AGRADECER. Nuestros hijos tienen muchas más cosas de las que pueden necesitar y sobre todo las esenciales (salud, hogar, familia, AMOR…) y está bien encontrar un momento para pararse y dar las gracias por todo ello. De hecho, intentamos hacerlo cada día, pero me gusta la idea de tener un DÍA OFICIAL DEL AGRADECIMIENTO (y hasta ahora no lo teníamos, jeje..).
  • Porque es un buen momento para reflexionar, para valorar y para compartir todo lo que tenemos.
  • Porque es una oportunidad para conocer la tradición de otro país y abrirles la mente a otras culturas. La idea es investigar el origen de esta fiesta y preparar juntos platos típicos de ese día que no solemos hacer habitualmente en casa.
  • Porque es un buen momento para inaugurar la Navidad y darle un sentido más allá de los turrones y los regalos.
  • Porque cualquier excusa es buena para hacer una cena especial y a los niños les encanta!

Nosotros lo adaptaremos a nuestras vidas y lo celebraremos el viernes, porque al día siguiente no hay cole y así podrán quedarse más tiempo.

Dedicaremos unos días antes a prepararlo todo. Buscaremos juntos información sobre el origen de esta tradición tan bonita.  Si os interesa el tema os recomiendo esta página en la que podréis conocer más detalles de la historia.

También pondremos un tablón o una cartulina en casa en la que durante los días antes iremos escribiendo las razones por las que queremos dar las gracias. Como el peque aún no sabe escribir, también valen dibujos!

Dedicaremos tiempo a pensar y a escribir (o dibujar) las razones por las que damos las gracias al resto de los miembros de la familia y las leeremos antes de empezar la cena.

Cenaremos y probaremos los nuevos platos y después dedicaremos un tiempo a escribir postales para felicitar las navidades y dar las gracias a la familia que está lejos.

Ah! Y también tendremos banda sonora! En el cole de mis hijos la ponen a todas horas y nos encanta, os dejo con esta canción “GRACIAS A TI” por si no la conocéis.

Y vosotros ¿Os animáis a celebrarlo? ¿Hay alguna otra fiesta de otro país que hayáis incorporado en vuestras vidas? ¡Estoy abierta a escucharlas todas!

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10 iniciativas solidarias para hacer con los niños


He estado recopilando iniciativas solidarias para hacer con nuestros hijos y quería compartirlas con vosotros. Es cierto que no tienen por qué hacerse en Navidad, cualquier momento del año es bueno para regalar solidaridad en forma de colaboración o donativo, pero en estas fechas siempre surgen más iniciativas de este tipo y quizás sea un buen momento para comenzar a transmitirles nuestro “espíritu solidario”.

educar en la solidaridad

Ahí van algunas ideas para hacer con ellos:

1.      Es un buen momento para donar aquellos juguetes, ropa o libros que están en buenas condiciones pero que ya no usan, de esa manera otro niño podrá disfrutar de ellos. Es importante que el niño empiece a ser consciente de que no todos los niños tienen todo lo que necesitan. Que sea él mismo quien elija los juguetes, los cuentos o la ropa que va a donar hará que no le cueste tanto desprenderse de esas cosas. Cruz Roja suele tener un programa para recoger los juguetes, además cada ciudad tiene unos puntos de recogida, y algunos colegios también empiezan a hacerlo.

2.          También podéis apadrinar un niño.  Ayuda en Acción es una de las ONGs que te permite hacerlo por una donación desde 18 euros al mes. El apadrinamiento nos permitirá construir una relación de amistad con un grupo de niños/as que necesitan nuestra ayuda, acercarnos a una realidad diferente y estar en contacto con otra cultura y recibir cartas de un niño/a en la que nos explique su vida diaria y cómo están cambiando las cosas gracias a nuestra aportación. Es también una bonita manera de transmitirles estos valores a nuestros hijos y de ir abriendo su mente.

3.       La Fundación Crecer Jugando, que defiende el derecho de los niños a jugar, organiza cada año la campaña “Un juguete, una ilusión”, seguro que muchos de vosotros habéis oído hablar de ella. Podemos hacer que sea el niño quien saque dinero de su hucha (5 euros) para comprar el bolígrafo solidario por ejemplo.  Nosotros solemos hacerlo cada Navidad. De esta manera implicamos al niño.

4.       También podemos cocinar algo con nuestros hijos y llevarlo a la Cocina Económica con ellos, para la gente que lo necesita.

5.       Reciclar los tapones de los envases que utilicemos en casa. No cuesta nada tener una bolsa en casa con los tapones de los envases que vamos a tirar. Cada vez son más los padres que necesitan juntar toneladas de tapones para ayudar a su hijo. Es importante contarle la historia al niño para que conozca la realidad de otros niños y recordarle que cada vez que metamos un tapón en la bolsa estaremos haciendo algo importante por alguien que lo necesita. Veréis como enseguida es vuestro hijo quien os recuerda que hay que guardar el tapón.

6.      Colaborar en la operación kilo para los bancos de alimentos.  Es cierto que en la situación actual de pandemia no hay voluntarios como otros años recogiendo comida en los supermercados. Sin embargo, si vamos con el niño al supermercado siempre podemos explicarle la iniciativa y colaborar con una aportación económica que les llegará igualmente en forma de comida a tantas familias que lo están necesitando.

7.    ¿Sabéis que Unicef cuenta con una selección de postales navideñas? Pueden ser postales impresas desde 1,10 euros e incluso postales digitales para que las empresas feliciten las fiestas a sus empleados desde 350 euros.  Con ellas estaremos ayudando a niños que lo necesitan mucho.

8.      A través de la página de Educo también podemos hacer donativos para las Becas comedor e incluso comprar regalos reales (50 comidas para niños de familias vulnerables por 12,5 euros, 100 almuerzos desde 25 €, 140 comidas por 35 €…  son sólo algunos ejemplos de las muchas acciones solidarias que nos permite hacer). Podemos hacerlo con nuestros hijos a través de su página web y explicarles a qué va dirigido nuestro dinero.

9.       Pastillas contra el dolor ajeno, iniciativa de Médicos Sin Fronteras para proveer de medicamentos a personas enfermas sin recursos. Las podéis encontrar en muchas farmacias y lo mismo, podemos explicarles el objetivo a los niños y hacer que saquen de vez en cuando el dinero de su hucha para comprarlas cuando vayamos a la farmacia.

10.   Juegaterapia también ha creado unos bebés pelones fantásticos para que cuando nuestros hijos jueguen con ellos se acuerden de los niños que están malitos. Los venden en Juguettos, el Corte Inglés y hasta en Amazon los podéis encontrar. Lo mejor es que su importe va ÍNTEGRAMENTE a ayudar a niños con cáncer.

Os he puesto ejemplos de algunas iniciativas que me han parecido interesantes para hacer con los niños pero hay muchas más en las que podemos colaborar a nivel local. En cada ciudad o en cada pueblo existen organizaciones, asociaciones, etc. en las que podemos involucrarnos. Y no siempre tiene que ser con dinero, puede ser también con nuestro tiempo y colaboración 🙂

Para terminar sólo algunos apuntes:

  • Es importante que compartamos la historia que hay detrás de nuestra acción con el niño, que sepa por qué hacemos eso y cuál es el objetivo… eso le motivará y le hará sentirse parte de algo importante.
  • Enseñarle con nuestro ejemplo diario. De nada sirve hacer una acción puntual en Navidad si el resto del año ignoramos los problemas de la persona que tenemos al lado. Nuestra actitud, nuestro sentir, nuestra manera de estar en el mundo será lo que le quedará al niño.
  • Es importante hablar con el niño sobre lo que pasa en el mundo, cualquier excusa es buena para hacerlo y que empiecen a ser conscientes de otras realidades (las noticias, un problema de algún familiar, amigo o vecino, etc.).
  •  Implicar siempre al niño en la medida de lo posible. Que no sean meros espectadores sino hacer que se sientan partícipes del proceso, de la donación, del regalo, etc… y hacer que descubran la satisfacción que supone el poder ayudar a otra persona.

¿Qué más iniciativas solidarias conocéis para hacer con nuestros hijos?

Estoy deseando escuchar vuestras propuestas 😉

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Educar para la PAZ

Educar para la Paz

Uno cuando ve las noticias y lee los periódicos no puede dejar de preguntarse ¿por qué? ¿cómo puede ser que el ser humano llegue a ser tan inhumano y tan cruel? ¿cómo se gesta ese odio? ¿cuánto rencor debe acumular alguien para comportarse de esa manera?

Yo sólo veo una solución para cambiar las cosas: la educación. Y es que ante la impotencia debemos pensar que el cambio, como tantas veces, comienza en cada familia.

 

Eduquemos a nuestros hijos en el respeto y en el valor de la diferencia.

Enseñémosles a ver lo bueno del otro, por muy distinto que sea, porque seguro que podrá enseñarnos cosas que nos enriquezcan.

Insistámosles en que no todos tenemos que pensar o sentir igual, tener el mismo color de piel o hablar la misma lengua… en la diversidad está la riqueza.

Preocupémonos no sólo de que nuestros hijos no sufran acoso, sino también de que no sean ellos los que se lo hagan sufrir a otros.

Eduquémosles para que ayuden al de al lado, para que cooperen más y compitan menos, para que sean solidarios y comprometidos.

Enseñémosles a ser empáticos, para que no miren a otro lado cuando alguien sufra.

No podemos cambiar el mundo, pero sí nuestra pequeña parcela, y si todos lo hacemos, esa parcela será TAN GRANDE que el mundo empezará a ser, al fin, un lugar más habitable.

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Cómo hablar con nuestros hijos

Cómo hablar con nuestros hijos

Hoy os traigo un vídeo que invita a la reflexión desde la siguiente pregunta ¿qué pasaría si habláramos con otros adultos igual que hablamos con nuestros hijos?

Verlo me ha hecho pensar en lo ridículos que resultamos a veces los padres vistos desde fuera. Sí, es obvio que no es lo mismo hablar con una amiga que tener que educar a un niño, imagino que en eso estamos todos de acuerdo, pero… ¿de verdad es necesario hablarles en ese tono tan arrogante o soberbio? ¿No resultaríamos muy maleducados e irrespetuosos si habláramos así con otro adulto? ¿Por qué lo hacemos entonces con nuestros hijos que es lo que más queremos?

Quizás a veces, de una manera inconsciente, tendemos a reproducir frases, tonos o comportamientos que nuestros mayores utilizaban con nosotros cuando éramos pequeños sin cuestionarlos ni un segundo…

Sin embargo, creo que vale la pena revisarlos y reflexionar acerca de cómo podemos EDUCAR sin caer en esos mismos errores… y es que la firmeza no se obtiene siendo más “bordes” o más cortantes, más al contrario, se obtiene mediante la argumentación y la explicación pausada de las cosas. Si los niños entienden por qué las hacemos de una determinada manera, será mucho más fácil que reproduzcan el comportamiento que tratamos de inculcarles… sin olvidar siempre, lo más importante, nuestro EJEMPLO!

Por eso os dejo este vídeo, porque vale la pena la reflexión,  y quizás haga que al menos por un día (ojalá que sean muchos más!) hagamos el esfuerzo de hablarles como se merecen 😉

¿Qué opináis vosotr@s?

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20 «deberes» de verano para los niños


Al hilo del post de Educa Diver sobre los Deberes para el Verano, que me encantó! y que está muy en sintonía con mi forma de ver las cosas, quería añadir mis 20 “deberes” (jajaja)… imprescindibles! para que los peques hagan este verano, a ver qué os parecen:

  1. Jugar con la arena: no hay nada que les guste más a los niños que jugar con la arena a hacer castillos, pozos, a rebozarse como croquetas, etc… y lo cierto es que en invierno no hay muchas ocasiones, así que en verano no pueden dejar de hacerlo!!
  2. Jugar con el agua: con globos, con pistolas de agua, entre los aspersores etc… ¿cómo no vamos a disfrutar del agua juntos ahora que el calor aprieta?
  3. Hacer volar una cometa: también el verano es un momento perfecto para hacerlo… siempre que haya viento, claro… Os confieso que nunca he cogido una… así que tengo la misma curiosidad que mis niños… y de este verano, no pasa!!
  4. Jugar a las palas: hay deportes que sólo podemos practicar en verano y uno de ellos es jugar a las palas al aire libre… en la playa, en la hierba, etc. seguro que hay mil oportunidades!
  5. Hacer un pic-nic en familia: ¿hay algo mejor en verano que buscar un sitio con sombrita para plantar el “pandero” y pasar horas, comiendo, charlando, jugando a las cartas o buscando lagartijas?
  6. Hacer la croqueta tirándose por una colinita… ¿Lo han probado alguna vez? a vosotros no sé pero a vuestros hijos seguro que ¡les encanta!
  7. Ir al cine de verano: eso de ver una película al aire libre me encanta! y lo cierto es que tampoco podemos hacerlo en invierno así que ¡hay que aprovechar! Seguro que a los peques les gustará la experiencia…
  8. Coger conchas y piedras preciosas en la playa… un clásico del verano que no puede faltar… si quieren las pueden pintar y así hacer su propio cofre del tesoro ¿qué os parece la idea?
  9. Observar a los pájaros, hormigas, mariquitas, lagartijas, etc. El contacto con la naturaleza es fundamental para su desarrollo!
  10. Montar a caballo, si es posible, o al menos ir a verlos de cerca…
  11. Dar de comer a los animales que tengan a su alcance (caracoles, hormigas, patos, peces, conejos, hámster, tortugas, etc…)
  12. Hacer batidos de frutas u otras recetas de verano: suelo cocinar mucho con los peques pero en verano las recetas cambian bastante, es tiempo de más ensaladas, gazpacho, batidos, helados, etc…
  13. Inventar la canción del verano: tienen un montón de tiempo libre, así que hay espacio para todo tipo de juegos, yo les voy a proponer jugar a inventarnos entre todos la canción del verano ¿no me digáis que no suena divertido?…
  14. Disfrutar de un concierto al aire libre… ¿cómo no van a saborear el ambientillo de las fiestas de nuestro pueblo o ciudad? ¿y qué mejor que hacerlo yendo a un concierto o romería de verano?
  15. También es un buen momento para que cojan la bici, los patines, el monopatín o iniciar a los niños en alguna de estas actividades…
  16. Hacer una fiesta pijama, los niños no tienen que madrugar al día siguiente, así que no pasa nada porque un día se acuesten un poco más tarde. Podemos preparar una cena “pijama” especial y pasarnos largo rato contando e inventado historias y haciendo guerra de almohadas…
  17. Experimentos y manualidades para el verano: pueden ir juntando los palillos de los helados y cuando tengan bastantes hacer alguna manualidad con ellos: una cajita, una casita, etc. Pueden también enterrar tesoros en el agua, congelarlos y jugar a desenterrarlos, etc.
  18. Juegos divertidos al aire libre: carreras de sacos, gymcana, búsqueda del tesoro, etc.
  19. Grabar un vídeo divertido en familia de los mejores momentos del verano para que podamos recordarlos cuando llegue el frío invierno 🙂
  20. Y para acabar, ya sé que no es algo especial del verano, pero no puedo evitar ponerlo, leerles mucho o si saben leer ponerles muuuuuchos libros al alcance de su mano ahora que tienen tiempo, para que descubran otros mundos…

Porque no todo en la vida es hacer fichas y cuadernillos, yo pienso que dejar tiempo para vivir otro tipo de experiencias es muy necesario y conlleva tanto o más aprendizaje… y sobre todo que no olviden: descansar, disfrutar, desconectar y divertirse todo lo posible!

Y a ti ¿qué otros «deberes» de verano se te ocurren? Estoy deseando oír tus ideas 🙂

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Dame tiempo para JUGAR


Hoy 28 de mayo es el Día Internacional del Juego y #Talentina quiere recordarnos que los niños necesitan TIEMPO para JUGAR… muchas veces les llenamos el día de actividades dirigidas y olvidamos que el juego libre además de hacer que se lo pasen en grande es el mejor aprendizaje y la mejor manera de hacer que aflore su creatividad!.

Así que démosles tiempo para EXPLORAR, CONSTRUIR, DESCUBRIR, INDAGAR, INVESTIGAR y sobre todo, DISFRUTAR 🙂

Talentina "Dame tiempo para jugar"

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7 recursos para ayudar a nuestros hijos a regular sus emociones.

Cosas que he aprendido con mi tercer hijo

No cabe duda de que las emociones condicionan y forman parte importante de nuestras vidas. Podemos definir la emoción como una respuesta subjetiva ante una situación que provoca un cambio en nuestro estado y nos prepara la acción.

Todos las sentimos y todas cumplen una función, nos dan señales de si las cosas van o no bien, vigilan el estado de nuestras relaciones y nos preparan para actuar de una manera u otra.

Las emociones en sí son positivas, cumplen una función, lo que puede llegar a ser negativa es nuestra reacción o comportamiento al sentirlas y ahí es donde podemos intervenir para regularlas y elegir así de manera consciente cómo queremos comportarnos.

Hoy quiero detenerme en explicaros algunos recursos o estrategias para ayudar a nuestros hijos a hacerlo. Son algunos ejemplos aunque hay muchos más:

·         El SEMÁFORO: seguramente muchos de vosotros habréis oído hablar de esta técnica porque es bastante conocida. Consiste en explicarle al niño  que cuando sienta que alguna emoción (principalmente el enfado, la ira, la indignación…) le hace perder el control, realice los siguientes pasos:

o   Rojo: significa STOP! detente, párate antes de actuar. Se puede representar  poniendo los brazos en cruz sobre el pecho. Tómate unos segundos o si es posible unos minutos para desconectar, date un paseo si puedes para evitar que tu primer impulso saque lo peor de ti.

o   Amarillo: En esta fase debes respirar bien hondo (inspirar y espirar varias veces) para pensar con claridad y cuando ya estés más tranquilo, responder a las preguntas ¿qué ha ocurrido? ¿cómo me siento?

o   Verde: en esta fase debemos centrarnos en buscar una solución ¿qué puedo hacer para solucionarlo? ¿puedo hacerlo solo o debo pedir ayuda?

Pienso que es una técnica muy sencilla que se puede enseñar y entrenar desde pequeñitos y que poniéndola en práctica a menudo les puede venir muy bien en esos momentos de ira.  Por cierto, que no sólo sirve para los peques, los mayores también podemos ponerla en práctica 😉

·         LOS CUENTOS: uno de mis recursos favoritos. A veces nos empeñamos en intentar razonar con los peques cuando están en pleno “estallido emocional” y no suele ser el mejor momento para explicarles las cosas… Los niños a fin de cuentas son como nosotros, a nadie le gusta sentirse “atacado”, así que si en vez de reñirle delante de todo el mundo cuando por ejemplo pega a otro niño en el parque, simplemente le apartamos y esa noche en casa a la hora del cuento, ya tranquilos, reflejamos esa idéntica situación en un cuento, con otros personajes, la cosa cambia ¿y sabéis por qué? Porque el que pega y el que lo ha hecho mal ya no es él sino el personaje del cuento.  Esto le permitirá ver la situación desde la distancia, las emociones se quedarán a un lado y le será mucho más fácil comprender el mensaje: “No se pega a nadie, igual que no nos gusta que nadie nos pegue”. Así conseguimos que el niño no se cierre en banda a hablar del tema y no se bloquee sintiéndose juzgado… podemos conversar tranquilamente con él sobre por qué no hay que pegar, acerca de cómo se siente el niño al que han pegado, preguntarle y reflexionar juntos acerca de este hecho, etc.

·         APRENDER A RELAJARNOS: creo que todos deberíamos aprender técnicas de relajación desde pequeños, el  yoga se empieza ya a dar en algunos colegios, al menos como extraescolar… Aprender a respirar y a hacerlo de una manera que nos permita conectar con nosotros mismos, aquí y ahora, y olvidarnos por un momento de las preocupaciones y los problemas creo que es básico para tener una vida saludable. En casa podemos darles algunas pautas sencillas: aprender a “inspirar” y a “espirar”, en tono suave y rítmico. En Internet podréis consultar muchos ejercicios de relajación para niños que podéis practicar con ellos cada cierto tiempo. Os aconsejo ponerles música relajante de fondo que siempre ayuda.

·         RINCÓN EMOCIONAL: puede ser un rincón de casa o simplemente una caja de cartón que adornemos con los niños. Será el lugar en el que todos podemos expresar nuestras emociones libremente. Y lo podremos hacer mediante mensajes o dibujos (si es muy pequeño podrá poner simplemente una pegatina sonriendo, enfadado, con miedo, etc.). Es importante que vean que los mayores también lo usamos porque así se animarán a hacerlo ellos. Puede suponer un desahogo en un determinado momento y una manera de hacer salir esa rabia o esa sensación de miedo o de enfado… Al final del día si hay algo en la caja podemos revisarlo con ellos y hablar del tema.

·         ASAMBLEA: también podemos convocar una asamblea en casa cada cierto tiempo (sobre todo cuando hay algún problema que queramos resolver) donde el niño pueda expresar sus emociones y nosotros también. Será un espacio de reflexión sobre uno o varios temas concretos y se trata de que podamos hablar de cómo nos sentimos cuando ocurren determinadas cosas (ejemplo: cuando no recoges la habitación me siento muy enfadada, etc.). Si el niño ve cómo nosotros expresamos nuestra emoción, él también se sentirá libre para hacerlo (ejpl: cuando me repites muchas veces las cosas me siento agobiad@ o, es que siento que no tengo apenas tiempo para jugar, etc…). Este tipo de recursos ayudarán a normalizar la comunicación emocional en casa, aumentará la autoestima de los niños al sentirse escuchados e incrementará el vínculo afectivo entre todos los miembros de la familia.

·         JUGAR A DESENFADARNOS: Teatralizar con ellos situaciones cotidianas de conflicto y buscar juntos soluciones a esas situaciones también es un buen recurso… Es importante que el niño participe activamente en las ideas de resolución de ese conflicto aunque luego le ayudemos a diferenciar lo que se puede hacer de lo que no…

·         LA MÚSICA: es increíble el poder que tiene la música para cambiar el chip en estados de “bloqueo” y mejorar nuestro estado de ánimo. Obviamente unas veces costará más y otras veces costará menos pero suele ser un elemento muy positivo que nos ayudará!

Y vosotr@s ¿qué otros recursos utilizáis para regular las emociones? Soy todo oídos 😉

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Darles oportunidades a nuestros hijos


Hace unas semanas leí un post de un padre sorprendido porque, en contra de lo que él pensaba, había descubierto que a sus hijas les gustaban las películas de Charles Chaplin y se había quedado de piedra al comprobar las carcajadas que se echaban con la película “El Chico”.

Esto me llevó a pensar… ¿cuántas veces subestimamos a nuestros hijos? ¿Cuántas veces sin darnos cuenta tendemos a ponérselo todo fácil para asegurarnos de que no fallará? ¿Cuántas veces evitamos tomar riesgos o probar o hacer que prueben cosas nuevas por miedo a que no funcione?

Se me ocurren multitud de ejemplos en los que a mí misma me ha pasado. Recuerdo por ejemplo el rechazo de mi hija a las judías verdes cuando tenía 2 años, es una niña a la que le gusta comer y suele probar las cosas nuevas, pero en este caso el “rechazo” fue total y absoluto… y la verdad es que tardé casi un año en volver a ponérselas en el plato (porque estaba convencida de que al hacerlo ocurriría lo mismo)…  y cuál fue mi sorpresa al comprobar que ahora no sólo le gustan sino que le encantan…(con tomate, eso sí).

Lámina de #Talentina "Dame la oportunidad de probar cosas nuevas"

Nuestro cerebro tiende a establecer CREENCIAS a partir de experiencias particulares considerándolas como certezas, aún a riesgo de equivocarnos…

El proceso es el siguiente:

1.       Tenemos una experiencia intensa que puede ser o no repetida.

2.       A raíz de esa experiencia sacamos unas conclusiones.

3.       A partir de esas conclusiones generalizamos, pensamos que siempre va a ser así.

4.       Lo tomamos como una certeza.

Nuestras creencias condicionan nuestra interpretación de la realidad y nuestras acciones de una manera increíble.

Todos tenemos creencias y es a partir de ellas que actuamos absolutamente convencidos de que son grandes VERDADES. Si yo establezco en mi cerebro como creencia, a partir de una primera experiencia terrible, que mi hija odia las judías verdes no volveré a dárselas porque antes de darle la oportunidad de volver a probarlas ya estaré presuponiendo que las va a rechazar de pleno otra vez…. También puede darse el caso de que yo “deteste” las judías verdes y presuponga que a mi hija le ocurrirá lo mismo… o de que cualquier actividad (patinar, pintar, cantar, etc.) se me dé fatal o me parezca muy difícil y ni siquiera le dé a mis hijos la posibilidad de probarlas…

¿A cuántas cosas podemos aplicar este esquema? ¿Y de cuántas oportunidades privamos a nuestros hijos por ello?

Ahí es donde conviene hacer una reflexión:

  • Revisar nuestras creencias de tanto en tanto ¿Qué cosas estamos dejando de hacer por ellas? ¿Cómo se podría cambiar eso? ¿Y si lo volvemos a intentar?
  • Atrevernos a presentarles cosas nuevas aunque a priori nos pueda parecer que las rechazarán… Estoy completamente  segura de que ¡¡nos sorprenderán!!
  • Recordad que no siempre el camino más fácil es el mejor, si les ofrecemos siempre a nuestros hijos lo que ya sabemos que les gusta (comida, dibujos, ropa, juegos, actividades, etc.) está claro que NO fallaremos pero estaremos dejando de ofrecerles tantas cosas… se estarán perdiendo tanto… que creo que merece la pena como mínimo hacer el esfuerzo de intentar cambiarlo.

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8 recursos para educar niños felices


Cada uno de nosotros tenemos una predisposición innata o natural a ser más optimistas o más pesimistas. Sin embargo, esta predisposición no es inalterable… Se puede entrenar el pensamiento positivo, se puede entrenar el poner el foco en las soluciones, en las oportunidades y en lado bueno de las cosas; en vez de en los problemas, en las dificultades y en los inconvenientes.

Según los expertos los factores externos sólo predicen un 10% de nuestra felicidad a largo plazo, el otro 90% depende de cómo nosotros nos enfrentamos a esos factores externos, y ahí es donde podemos intervenir los padres, para hacer que nuestros hijos tengan recursos suficientes para enfrentarse a la vida “en positivo”.  En este sentido, os propongo algunas ideas/recursos, etc. para entrenar este pensamiento positivo en nuestros peques:

Talentina y el pensamiento positivo

  1. ¡Hoy hace un día maravilloso! Me encanta despertar a mis chiquitines de esta forma, da igual que llueva, que truene, que haya dormido poco o nada… Me gusta que sea la primera frase que escuchan en el día porque solamente por tener la oportunidad de vivirlo ya lo es… quizás ahora que son tan pequeños no le den importancia a esta frase pero estoy convencida de que con el tiempo esa manera de ver el nuevo día irá dejando un poso en ellos que les invitará a pensar que así es, que cada día, por el simplemente de serlo, ya es MARAVILLOSO.
  2. Valorar: mientras vamos en el coche de camino al cole me gusta recordarles la SUERTE tan grande que tienen de poder ir al cole o a la guarde a jugar, a aprender muchas cosas, a estar con sus amiguitos, etc. Mi niña que tiene 4 años se sorprende muchísimo cuando le digo que no todos los niños pueden hacerlo… muchos tienen que andar kilómetros a pie para poder ir al cole y nosotros en unos minutos en el coche llegamos a clase…Enseñarles a apreciar lo que tienen, a valorarlo, y a que se den cuenta de su suerte es la mejor vacuna contra el egoísmo…
  3. Disfrutar de cada instante y enseñarles que la VIDA se compone de MOMENTOS y no de cosas…. reírnos con ellos, jugar, cantar canciones… saborear y exprimir cada minuto del día intentando que no padezcan nuestro «estrés» y nuestras prisas.
  4. Dar gracias: al final del día dedicamos siempre unos minutos a hacer un repaso de lo que nos ha pasado y sobre todo nos fijamos en las cosas buenas y damos las gracias por ellas. Siempre, todos los días, hay cosas buenas…sólo debemos fijarnos bien y poner el foco en ellas en vez de en las cosas que no han sido tan agradables… VALORAR y AGRADECER están directamente vinculados con el sentido positivo de la vida ¿por qué no practicarlo entonces desde pequeños?
  5. Implicarles desde pequeños en actividades solidarias. Que vean que el mundo no siempre es color de rosa pero que siempre se puede hacer algo para cambiarlo… Está demostrado que ayudar a personas de nuestro entorno (familiares, amigos, compañeros, etc.) genera satisfacción y sensación de felicidad.
  6. Animarles y ayudarles a cultivar sus propios proyectos, sus sueños, aquello que les gusta hacer… es muy importante dejarles tiempo y espacio para sus hobbies, para que hagan aquello que de verdad les llena…
  7. Intentad habladles siempre en positivo, usando más el SÍ que el NO, poniendo el ACENTO EN LO QUE HAY QUE HACER en vez de en lo que hay que evitar… Eso hará que a la larga ellos también lo hagan…
  8. Por último, pero no menos importante:
  • Recordad que el cariño y el amor son la base de cualquier aprendizaje
  • Dadles mucha confianza en ellos mismos, que sepan que si quieren y se esfuerzan siempre PUEDEN
  • Y no olvidar que nosotros somos su mejor referencia, si queremos que tengan un sentido positivo de la vida deberemos empezar por encontrarlo y practicarlo nosotros mismos.

Si tratamos de establecer estos hábitos en los niños desde que son pequeños estoy segura de que serán más felices ¿Y a ti? ¿Qué otros hábitos se te ocurren para contagiar a nuestros peques del espíritu positivo de la vida?

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6 actividades para despertar la conciencia emocional en los niños

Enseñar a nuestros hijos a gestionar emociones

Identificar, conocer y poner nombre a las emociones es el primer paso que los niños necesitan dar hacia una educación emocional. Más adelante podrán empezar a regularlas y a controlarlas pero el primer paso es, sin duda, conocerlas y entender que todos las tenemos, unos las exteriorizamos de una manera y otros de otra, pero son una parte fundamental de nuestra vida.

Para llevar adelante esta tarea os quiero proponer 6 actividades que pueden ayudaros a trabajar esta primera fase de educación emocional en casa mientras os divertís con vuestros peques. No olvidéis que la mejor forma de aprender, siempre, es jugando y divirtiéndonos:

¡VAMOS A DIBUJAR CARAS!

Le proponemos al niñ@ dibujar expresiones faciales de las emociones básicas:

  • Alegría
  • Tristeza
  • Miedo
  • Rabia
  • Sorpresa
  • Vergüenza

Se trata de dibujar en una hoja unas caras que reflejen las distintas emociones. Antes de empezar a dibujar podemos aprovechar a hablar de qué se siente cuando nos sentimos de esa manera (con miedo, o rabia, alegres o tristes…). Nos servirá también para pensar cómo ponemos la cara cuando sentimos esas emociones (la postura de la boca, de los ojos, si hay o no lágrimas, rojez en las mejillas, etc…)… Le podemos hacer preguntas para que él llegue a sus conclusiones y luego lo plasme en el papel. Una vez hechos los dibujos el niñ@ puede enseñárselos a otras personas para ver si identifican las distintas emociones en las caras.

Este juego nos servirá para hablar de las emociones con el niño, para que aprenda a diferenciarlas, a ponerles nombres y para que empiece a entender que todas las personas sentimos esas emociones en algún momento.

¿Y TÚ? ¿CÓMO TE SENTIRÍAS?

Le proponemos distintas situaciones y el niño deberá decir cómo se sentiría en esa situación o cómo se sentirá la persona que la viva:

  • La profe te dice lo bien que has hecho una actividad delante de toda la clase
  • Te peleas con un amiguito
  • Vas en bici y te caes
  • Tu abuela/o te va a buscar al cole
  • Otro niño te quita tu balón
  • No puedes ir de excursión porque te has puesto enfermo
  • Podéis añadir todas las situaciones que se os ocurran!!

MINICUENTO INFANTIL:

Planteamos una situación (un minicuento) que dé lugar a hablar de las emociones y al debate. Distanciarse de las historias siempre les ayuda a comprender mejor las situaciones y a ponerse en el lugar de otras personas:

  • Ejemplo: están todos los niños jugando en el recreo a la zapatilla por detrás, de pronto llega otro niño (Jorge) y los demás niños no le dejan jugar porque dicen que ya son muchos. Le dicen que se vaya a otro sitio, que no puede jugar…
  • ¿Cómo se sentirá Jorge?
  • ¿Cuál será su expresión?
  • ¿Cómo se sentirán los demás niños?
  • Otro ejemplo: en una carrera vamos ganando y en el último momento nos caemos. ¿Cómo nos sentiremos? ¿Y si quedamos el último?

Poniendo COLOR y FORMA a la EMOCIÓN:

¡Jugamos a ponerle colores y características a las emociones!

  • ¿De qué color te imaginas la rabia? ¿a qué huele? ¿a qué sabe? ¿cómo es su textura? ¿y su forma?
  • ¿Y la tristeza?
  • ¿La alegría?
  • ¿Y el miedo? ¿La sorpresa?
  • Dejemos volar nuestra imaginación y echémonos unas risas con ellos…todo puede valer…  después, manos a la obra y ¡a dibujarlas!… a ver qué es lo que sale…

EL ESCONDITE DE LAS EMOCIONES:

Les planteamos diversas expresiones y jugamos a descubrir qué emoción se puede esconder detrás:

  • Lo he pasado genial, nunca olvidaré este día
  • ¡Hala! ¿Cómo no se me había ocurrido antes?
  • Siento mucho haberte hecho daño
  • ¡No voy a jugar más con él!
  • ¡Qué daño!
  • Pobre niño, me da pena
  • ¡Socorro! ¡Ayuda!
  • Y todas aquellas expresiones que se os ocurran para contextualizar las emociones…

¿CÓMO REACCIONA CADA PERSONA?

¿Qué haces cuando sientes estas emociones? ¿cómo reaccionas? Es importante reflexionar sobre ésto con el niño para que se dé cuenta de que ante una misma emoción cada uno puede tener reacciones distintas. En esta primera fase no se trata de juzgarlas, simplemente de entender que cada persona reacciona de una manera… Para ejemplificarlo podemos hacerles ver que nosotros reaccionamos de manera distinta a como ellos lo hacen o poner el ejemplo de otras personas cercanas:

  • Mucha alegría: saltar, reír, contarlo a otros, etc.
  • Tristeza: llorar, contárselo a papá o mamá, quedarse solo, estar pensativo, coger mi peluche preferido, etc.
  • Sorpresa: comunicárselo a los demás, quedarse quieto, saltar, poner las manos en la cabeza, etc.…
  • Miedo: huir, llorar, correr, gritar, quedarse inmóvil, etc.
  • Rabia: gritar, insultar, pegar, contenerse, ir a un rincón sólo hasta que se me pase, contárselo a la profe o a los papis, etc.

Espero que estos juegos os sirvan de ayuda. Si te ha gustado el post ¡compártelo!

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